Fecha original: 23/01/2021
Estos días han sido horribles. La tristeza me consumía, sentía que me quería morir, bajé de peso (esto no fue tan malo), no podía dormir y la comida era insípida (no, no es COVID).
Pero poco a poco me he ido sintiendo mejor. Ya puedo dormir bien, he vuelto a disfrutar la comida. Ya he reído nuevamente. Y sólo me tomó 23 días.
Es horrible, ¿saben? Tener tantos pendientes pero tu mente te juega sucio y no poderte concentrar en sus trabajos por más que lo quieras hacer. Aún es muy pronto para contarles lo sucedido aquí. Pero les traeré la historia en algún punto. A penas hace 1 semana hablé con alguien al respecto, pensé que me iba a ayudar a aligerar la carga… No sé si mi mejoría fue por eso.
Este escrito nace «gracias» a estos sentimientos que me abruman. Espero lo disfruten.
Estos días no he podido ser fuerte.
Por las noches me gustaría ahogarme en las sábanas manchadas por mis lágrimas a tener que caminar en la ruina de mi corazón.
Algunas veces mi alma se cansa de intentar.
Algunas veces mi mente no se puede callar.
No puedo obligarme a cargar el peso de mi destrucción cuando mi corazón es débil.
Hay momentos en los que debería descansar, que debería estar sólo en un lugar.
Y no quiere decir que me esté rindiendo, no significa que me esté entregando a la locura.
Simplemente estoy cansado de luchar para aminorar el caos.
Algunas veces necesito dormir con mi dolor, déjenme que me envuelva hasta la mañana.

